Dicen que los amigos se cuentan con los dedos de las manos. Hay muchas situaciones en que los necesitamos y muchos no están. De hecho, es más fácil que nos acompañen en las alegrías que en las tristezas.
Otra de las especulaciones es que las personas que tienen menos amigos, son más inteligentes. Aunque no existen estudios verídicos al respecto. Si podemos suponer que mientras menos amigos tienes, más tiempo y dedicación inviertes en tus relaciones con esos pocos.
Además seleccionas con cuidado quienes tienen la oportunidad de ganarse tu confianza y viceversa, para no verte involucrada en problemas o malentendidos.
Estas son algunas de las cosas con las que te identificarás:
1. Tienes confianza en tus opiniones, no tienes límites para lo que piensas y siempre tienes algo que decir. Sin importar lo que piensen tus “amigos”.

2. Hablas menos y escuchas más. Puedes ver cómo el resto de las personas hablan mal de otros a sus espaldas. Prefieres ocupar tu tiempo en otras cosas.
3. No te involucras en dramas. Prefieres evitar salir y ponerte de mal humor, y hacer lo que tú quieres.

4. No tienes tiempo para conversaciones triviales y pasas más tiempo sola en tu mundo.
5. Puedes ver más allá de esas personas que pretenden ser algo que no son, sólo para conseguir cosas.

6. No tienes que probarle a nadie cuánto vales. Eres feliz con como eres. No necesitas tu celular lleno de notificaciones de Instagram para estar contenta.
7. Las personas te temen porque te ves segura. Pero no tienes miedo de ser tú misma.

8. Tienes claro lo que quieres para tu futuro. Quieres más de lo que tienes en el presente y deseas crecer en lo personal.
9. Ya sabes quienes son tus verdaderos amigos, y no sientes la necesidad de tener más. Tienes mucho cuidado con quienes entran a tu vida.

10. Tienes más tiempo para dedicarle a tus pasatiempos, como pintar o hacer ejercicio.
11. Tienes claro qué cosas puedes hacer sola y donde están tus límites.



