Mamá siempre nos dijo que esperáramos unos minutos para poner la comida caliente en el refri. Pero tenerla afuera podría ser más peligroso.
Aunque existen dos razones justificables para meterla y no meter la comida caliente en el refrigerador, la ciencia te da la respuesta:
Consecuencias de meterla caliente

Meter comida caliente al refri puede provocar condensación en el interior, el vapor de los alimentos formará gotas de agua e incluso hielo en la parte posterior, la famosa ‘escarcha’.
Con el tiempo, el exceso de humedad conduce al crecimiento de moho y hongos, además de que contribuye al deterioro de los alimentos.
Consecuencias de esperar a que se enfríe
Dejar que los restos de comida se enfríen en la mesa hace que se queden en un rango de temperatura ‘peligrosa‘, que va de los 5 °C a los 60 °C, y que es en el que florecen las bacterias.
Cómo guardar la comida en el refrigerador
Para evitar que las bacterias aniden en tu comida, lo mejor es guardar las sobras en la nevera o en el congelador en cuanto hayas acabado de comer.
RELATIVAMENTE YA ESTARÁ FRÍA Y NO CREARÁ ESCARCHA NI MOHO.
TIP:
Lydia Butchmann, especialista en seguridad alimentaria, nos da el siguiente consejo:
“GUÁRDALA SEPARADA EN RECIPIENTES PEQUEÑOS EN CUANTO DEJE DE SOLTAR VAPOR, PARA QUE SE ENFRÍE MÁS RÁPIDAMENTE”.
El tiempo que tu comida puede enfriarse en la mesa es de dos horas o menos. Cumplido ese tiempo, puedes meterla al refri.
A partir de cuatro horas aumenta proporcionalmente el riesgo de que pueda llegar a sentarte mal.
Con información de Women’s Health Mag.


