¿Qué es lo primero que se te viene a la mente cuando escuchas la palabra mamá? Hay muchas cosas que calla nuestro corazón, pero día como estos queremos gritarlas. Y se antoja decir un «GRACIAS Madre».
Probablemente no recuerdas las veces que tu mamá lloró por ti, se enorgulleció por tus logros e incluso te pellizcó por debajo de la mesa.

«No te darás cuenta hasta que seas mamá«. Escuchamos tantas veces esta frase de jóvenes. Pero, cuando llega el momento decimos: «tenía razón».
Las etapas de la vida transcurren y a muchas nos toca formar nuestra propia familia y dejar nuestro nido de confort, en el que nacemos y crecemos.
¿Por qué en Panamá se celebra el 8 de diciembre el día de la madre?

Me enamoré, me casé y dejé a mis padres. A lo mejor, tu caso fue diferente. Tal vez tuviste que irte de tu casa para estudiar o vivir en otro país o para buscar tu propia independencia.
Incluso, a lo mejor tuviste que separarte de tu mamá por razones más fuertes como la muerte. Esa situación a la que no podemos huir, pero que nos destroza el corazón y nos deja sin aliento.
Sea cual sea la situación, seguramente te encantaría estar con tu mami un día de la madre. Por eso, dedícale estas 10 cosas en este día tan especial. Sea donde esté o se encuentre, ella necesita saberlo.
#1 Siempre fuiste y serás mi mejor amiga

Nuestras charlas no eran extensas o super interesante, pero el instante o segundos que hablaba contigo eran los mejores. Con una palabra o gesto, tú decías todo lo que siempre quería escuchar.
#2 Algunas veces no te comprendía
Claro, cuando me regañabas o llamabas la atención, algo dentro de mí no te entendía. Sin embargo, crecí y eso cambió. Con el tiempo, fui comprendiendo que cualquier consejo o el famoso «te lo dije» siempre tenía su por qué.
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#3 De ti aprendí que una mujer luchadora es la que intenta una y otra vez

Ser una chica «necia» no es tan malo como parece. Lo importante es intentar lograr a la cima o alcanzar eso que siempre soñé. ¿El mejor ejemplo? MI MAMÁ.
#4 Gracias por todas las veces que convertías mi llanto en sonrisas
¿Cuántas veces sucedió esto? Ni me recuerdo, pero si mi mente guarda esos instantes en los que lloraba desconsoladamente y tú me abrazabas. Los caminos sin salida, eran laberintos fáciles de transitar gracias a ti.
#5 Me aplaudías como ninguna, siempre en primera fila

Mis dotes artísticos, siempre fueron para ti los mejores. Tus aplausos nunca faltaban, y no digamos esos gritos que se escuchaban en todo el auditorio «Bravo, esa es mi hija».
#6 Tu cara de preocupación cuando me enfermaba
No es que me acuerde super bien, pero hoy trato de entender lo que sentías cada vez que estaba enferma. No eres doctora, pero siempre tenías la receta perfecta para curarme.
#7 Todas las veces que me defendías
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¡Gracias por creer en mi! Aunque muchas veces, no fui tan sincera, tú siempre ponías tus manos al fuego por mi. ¡Gracias, mamá!
#8 No te cambiaría por nada del mundo
Si volviera a nacer, te elegiría a ti como mi mamá. ¡Así de cursi! Tú eres mi motor para ser mejor cada día. Estés cerca o no de mí.
#9 El amor lo mueve todo
Tu amor de madre me lo ha demostrado. Gracias por tu cercanía hacia mí. Aún en la distancia, mi corazón se siente respaldado por ti.
#10 Siempre quise y quiero ser tan buena mamá como tú

Tú eres mi mejor ejemplo. El punto de partida por el cual quiero y busco ser una excelente mamá. Me enseñaste que el amor más puro, bueno y sincero que existe es el de una madre.
¿Coincides en estas 10 cosas? Compártelas con tu mamá. Y si no estás cerca de ella, seguro y con solo leerlas y decirselas en su corazón, ella ya sintió el inmenso amor que sientes por ella.


